
1. Mantén un peso saludable
Las rodillas son una de las articulaciones más importantes y complejas del cuerpo humano. Como traumatólogo ortopedista, sé que su cuidado es fundamental para mantener una buena calidad de vida y prevenir lesiones. Aquí te comparto algunos consejos prácticos para proteger tus rodillas:
El exceso de peso aumenta la carga sobre las rodillas, lo que puede acelerar el desgaste del cartílago y provocar condiciones como la osteoartritis. Según estudios, por cada kilo de peso que se pierde, se reduce la carga sobre las rodillas en aproximadamente 4 kilos durante actividades como caminar o correr (Messier et al., 2005).
2. Fortalece los músculos que rodean la rodilla
Unos músculos fuertes, especialmente los cuádriceps y los isquiotibiales, ayudan a estabilizar la articulación de la rodilla y reducen el riesgo de lesiones. Incorpora ejercicios como sentadillas, extensiones de pierna y puentes de glúteos en tu rutina de entrenamiento (American Academy of Orthopaedic Surgeons, 2020).
3. Evita movimientos bruscos o sobrecargas
Los giros repentinos, saltos excesivos o cargar peso de manera incorrecta pueden dañar los ligamentos y meniscos de la rodilla. Si practicas deportes de alto impacto, asegúrate de calentar adecuadamente y usar calzado adecuado para amortiguar el impacto.
4. Usa calzado adecuado
El calzado juega un papel crucial en la salud de tus rodillas. Un calzado con buen soporte y amortiguación ayuda a distribuir correctamente el peso y reduce la presión sobre las articulaciones. Evita usar tacones altos o zapatos desgastados por períodos prolongados (Hsu et al., 2017).
5. Escucha a tu cuerpo
Si sientes dolor o molestias en las rodillas, no lo ignores. El dolor puede ser una señal de que algo no está bien. Consulta con un especialista en traumatología ortopédica para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
6. Realiza estiramientos y ejercicios de flexibilidad
Mantener una buena flexibilidad en los músculos y tendones alrededor de la rodilla ayuda a prevenir lesiones. Incorpora estiramientos para los cuádriceps, isquiotibiales y pantorrillas en tu rutina diaria (Page, 2012).
7. Evita el sedentarismo
El movimiento es clave para mantener las articulaciones saludables. Si pasas mucho tiempo sentado, levántate y camina cada hora para evitar la rigidez y mejorar la circulación en las rodillas.
8. Considera el uso de rodilleras si es necesario
En casos de lesiones previas o actividades de alto impacto, el uso de rodilleras puede proporcionar soporte adicional y reducir el riesgo de lesiones. Sin embargo, es importante consultar con un especialista para elegir la rodillera adecuada.
Referencias bibliográficas
- Messier, S. P., et al. (2005). Weight loss reduces knee-joint loads in overweight and obese older adults with knee osteoarthritis. Arthritis & Rheumatism, 52(7), 2026-2032.
- American Academy of Orthopaedic Surgeons. (2020). Knee exercises for arthritis. Recuperado de https://orthoinfo.aaos.org
- Hsu, Y. H., et al. (2017). Effects of shoe heel height on biomechanical and muscle activation of lower extremities during walking. Journal of Biomechanics, 60, 1-7.
- Page, P. (2012). Current concepts in muscle stretching for exercise and rehabilitation. International Journal of Sports Physical Therapy, 7(1), 109-119.